testPictoContact Nous contacter

Consejos

Compartir el consejo

Preparar bien las plantas para la plantación

Preparar bien las plantas para la plantación

plants pour plantation

 

Rehidratación

El día antes de la plantación, sobre todo en caso de hacerla en primavera (de febrero a mayo), se recomienda sumergir la totalidad de las plantas en agua durante 2 a 3 días. Esta técnica permite volver a dar turgencia a todas las células del vegetal y optimizar su resurgimiento.

Preparación del sistema radicular antes de la plantación

En el pasado, las plantas se podaban a 50 cm del suelo y nuestros mayores solían refrescar, es decir, cortar las raíces a ras del portainjertos para reequilibrar la parte aérea y la parte radicular. El objetivo era hacer crecer las raíces y disminuir la parte superior del árbol. Esta práctica facilita igualmente la instalación de mallas de protección anti-roedores y permite plantar sin tener que hacer grandes agujeros. A pesar de estos hábitos, se debe evitar cortar las raíces ya que las plantas que se entregan a día de hoy presentan a menudo un volumen aéreo muy desarrollado, el cual casi no se poda más.

Preparación de la parte aérea del árbol en las regiones ventosas

En las regiones particularmente ventosas como el sudeste de Francia o los Alpes, se suele dar el caso de material vegetal deshidratado antes de comenzar. Para limitar este fenómeno, se recomienda fervientemente reducir el volumen del árbol en el momento de la plantación cortando ramas de la planta a 2 o 3 yemas y de podar el eje entre 30 y 50 cm. También se aconseja proteger el árbol mediante un recubrimiento (protección física).

RIEGO: 1er aporte de agua

Al día siguiente de hacer la plantación, es importante realizar un aporte masivo de agua (5 a 10 litros por árbol) para pegar la tierra fina a las raíces y evitar así bolsas de aire, ya que impediría el crecimiento por deshidratación, acumulación de agua y asfixia radicular. Este aporte de agua no es dañino para las plantas ya que aún no han salido las nuevas radículas. Por tanto no existe riesgo de asfixia en ese momento. Para favorecer el crecimiento de las plantas antes de instalar el regadío de la plantación, riegue con la ayuda de una cubeta grande o de un pulverizador con válvula y tubo.

Cuidado con los excesos

Es necesario aportar una cantidad suficiente de agua desde el inicio de la temporada vegetativa, para que el suelo esté lo más fresco posible en la zona de las raíces, sin causar asfixia o falta de agua, ya que las pequeñas raíces son muy sensibles a las condiciones extremas. Estas pequeñas raíces son esenciales, ya que desde ahí es de donde empieza la planta a alimentarse para poder ser autónoma. Pero para que esas raíces sean activas y puedan absorber la solución que hay en el suelo, necesitan aire, el cual está presente en los resquicios del suelo. Si el aporte masivo de agua se efectúa durante un periodo demasiado prolongado, el agua acaba con el aire de esos pequeños resquicios, asfixiando a las jóvenes raíces. En ese caso, la reacción fisiológica de la planta es muy clara: las hojas se marchitan y luego se ennegrecen desde la periferia hacia el centro. Las hojas se secan y se mantienen en el árbol (no se caen del árbol o en muy poca medida).

El riego de una plantación joven es, por lo tanto, un acto muy técnico en el que no puede haber ni escasez ni excesos. De ahí la importancia de elegir correctamente el sistema de regadío durante esta primera fase de implantación.

Material de regadío

El material elegido depende principalmente de la organización de la plantación.

Aspersión

La aspersión, que ayuda a repartir adecuadamente el agua en la superficie, es un muy buen método. El suelo puede acumular un cierto volumen de agua y hacer el efecto tampón creando una inercia muy favorable. Igualmente, la aspersión ayuda a prevenir heladas, aunque es el método que más agua utiliza.

Riego por goteo

El riego por goteo también es interesante si la cantidad lineal de goteros permite regar de forma homogénea al pie de las plantas jóvenes. Por ello, hay que colocar el gotero justo delante de la planta. Para optimizar su eficacia, recomendamos utilizar goteros de caudal reducido, espaciados entre 40 y 60 cm como máximo. Las frecuencias de riego deberán ser cortas pero repetidas. Un suelo arenoso que filtre exigirá frecuencias de riego mayores que en un suelo arcilloso, que retiene mejor el agua.

Riego por gravedad

El riego por gravedad no es el mejor método, ya que se suele utilizar con una frecuencia de entre 10 y 15 días. En un primer momento, crea una situación de asfixia de las raíces y después, rápidamente, un estado de sequedad. Evitar este método si hay otras alternativas posibles.

Material para tomar una decisión sobre el regadío

El material que mide el estado hídrico del suelo (sondas) es una gran ayuda para decidir qué tipo de riego se utiliza. Igual lo es el material que detecta los movimientos de crecimiento y decrecimiento del diámetro del tronco (ej. Pepista®). Estos movimientos reflejan el bienestar o el estrés hídrico del vegetal. Junto a estos sensores hídricos, y junto al seguimiento de la pluviometría, la gestión del riego puede ser muy precisa y, en último término, debe suponer un ahorro real y mejorar la producción en términos de calidad de coloración y de potencial agrícola.

Nota: en cualquier caso, es muy fácil a la vez que importante comprobar regularmente con una pala el estado hídrico del suelo a nivel de las raíces, para poder tomar las mejores decisiones.

plants pour plantation
Compartir el consejo
Volver a los consejos
noyauscopes - newletter

Encuentre aquí todos los números de nuestros Noyauscopes pommscope - newletter

Ver todos los Noyauscopes
pommscope - newletter

Encuentre aquí todos los números de nuestros Pommoscopes pommscope - newletter

Ver todos los Pommoscopes
cidriscopes - newletter

Encuentre aquí todas las ediciones de nuestros Cidriscopes pommscope - newletter

Mostrar estos Cidriscopes